En la última temporada el MoraBanc Andorra, que luce el logo de Unicef en su equipación de calentamiento, ha organizado varias iniciativas esta temporada: el reto 17K de Ferran Teixidó, la jornada Champions for Unicef, la publicación del libro solidario El Juego que amamos 2 y la entrega de toda la recaudación de un enfrentamiento de liga en el que se conoce como el partido de Unicef. La aportación total del club es de 10.000 euros.
Estos fondos se destinarán al nuevo proyecto que arranca Unicef Andorra a Bután para una educación inclusiva de calidad para los niños con discapacidad. Algunos de los objetivos y acciones que se incluyen en este programa son dotar a las escuelas con servicios adaptados como rampas y baños y llevar a cabo programas de formación específica a los docentes así como trabajar para cambiar las normas sociales negativas y el estigma relacionado con los niños, niñas y las personas con discapacidad, entre otros.
Hay que recordar que, en Bután, el 21% de los niños entre 2 y 9 años viven con una o más discapacidades, a menudo aislados en zonas rurales montañosas o en viviendas urbanas inaccesibles, en familias pobres sin un acceso adecuado a los servicios especiales y dispositivos asistenciales, o incluso sin acceso a los servicios de salud, educativos o de protección.